window.dataLayer = window.dataLayer || []; function gtag(){dataLayer.push(arguments);} gtag('js', new Date()); gtag('config', 'UA-125503861-2'); setTimeout(“ga(‘send’,’event’,’Ajuste de Tasa de Rebote’,’Mas de 25 segundos de permanencia’)”,25000);

Lo que debes saber sobre los Juanetes

//Lo que debes saber sobre los Juanetes

Lo que debes saber sobre los Juanetes

2018-11-06T19:30:26+00:0012/Sep/18|Diagnósticos|2 comentarios

Los pies son los grandes olvidados de nuestro cuerpo y sin embargo son la pieza fundamental que nos permite caminar y desplazarnos, funciones fundamentales para el ser humano que nos han hecho llegar hasta donde estamos.

El pie es una pequeña-gran máquina dentro de nuestro propio cuerpo con un funcionamiento increíble, y es que como ya dijo Leonardo Da Vinci: “El pie humano es una obra maestra de ingeniería y una obra de arte”

Sin embargo esta obra de arte a veces se deforma cambiando su anatomía y provocando dolor en muchos casos, convirtiéndose en lo que popularmente se conoce como JUANETE.

El término médico que se utiliza para referirnos al juanete es HALLUX VALGUS y hace referencia al nombre del dedo gordo del pie (hallux en latín) y a la posición que toma dicho dedo cuando se padece de juanetes, es decir, hacia fuera (valgus en latín). También lo encontrarás con otros nombres pero los más frecuentes serán Hallux Valgus o también BUNION.

El bunion es en realidad el bulto o prominencia ósea con inflamación de la piel y partes blandas que lo cubren. El bunion es ese hueso que sobresale tanto en la base del dedo gordo del pie cuando tenemos un juanete, acentuado porque dicho dedo se desplaza lateralmente. Por eso al deformarse, muchos pacientes refieren que tienen los pies muy feos.

Duelen porque al cambiar su forma, el bulto y en casos más evolucionados los dedos vecinos deformados, provocan un roce inadecuado con el calzado.

También duelen porque con la deformidad tu pie no funciona como debe y esa disfunción con el tiempo termina agotando zonas de tu cuerpo, por lo que ceden las articulaciones y los músculos no funcionan.

Hay otro tipo de juanete, el juanetillo de sastre, que es el que se forma en la base del dedo pequeño del pie. Por eso lo de juanetillo, pero en general nos referimos al que se forma en la base del dedo gordo del pie.

 

¿A qué edad aparecen y quiénes lo padecen?

 

El 23% de los adultos lo presentan entre los 18 y 65 años y el 36% de los adultos lo presentan a partir de los 65 años, y los veremos con más frecuencia en mujeres que en hombres.

Los juanetes tienen un componente hereditario, pero eso no significa que si eres mujer lo heredarás directamente de tu abuela o de tu madre. Los hombres también tienen juanetes, como hemos dicho. Pero si sigues leyendo verás que existen otros factores implicados, alguno de ellos muy cotidiano.

Los juanetes también se dan en el adolescente, más entre los 10-15 años y también más frecuente en chicas.

 

¿Pero por qué se forman los juanetes?

 

Pues de momento todavía no sabemos exactamente por qué ocurre, pero sí parece que hay factores que influyen, como:

 

. FACTORES GENÉTICOS

. ALTERACIONES EN LA FORMA DEL PRIMER DEDO (que tenga uno de nacimiento o por lesión).

. PRESENCIA DE ARTICULACIONES CON DEMASIADA MOVILIDAD

. ENFERMEDADES INFLAMATORIAS, como por ejemplo la Artritis Reumatoide.

 

Pero estos factores son los que traemos de fábrica o se generan por una enfermedad o lesión, por tanto, si queremos prevenir en la medida de lo posible que desarrollemos juanetes en nuestros pies o al menos evitar que sean muy severos, lo más lógico es que actuemos sobre aquellos factores que sí podemos modificar o controlar fácilmente en nuestro día a día.

¿Cuáles son los factores que podemos modificar para reducir las posibilidades de desarrollar un juanete?

FUNDAMENTALMENTE EL CALZADO 

Debemos evitar:

. El calzado con horma estrecha

. El calzado con tacón alto

 

El primero porque si el zapato es muy estrecho nuestro pie queda aprisionado, como en una caja, comprimiendo nuestras articulaciones y no dejando sitio para que nuestros músculos y ligamentos se muevan con naturalidad. Si mantenemos esta situación en el tiempo, llegará un momento en el que el pie perderá su capacidad de adaptación al terreno para caminar correctamente y el pié se deformará (foto). Y si el pie está deformado ya sabemos que la carga de nuestro cuerpo se reparte por zonas que no están preparadas y por tanto, de nuevo el dolor.

 

Foto de Philp Hoffman.
Pie natural y pie deformado por el calzado.

 

Os recuerdo que el peso que llega a nuestros pies no es lineal, sino exponencial ¿qué quiere decir esto? Que cuando estamos de pie soportan el doble de nuestro peso y cuando corremos o saltamos, hasta cuatro veces nuestro peso. Ojo al dato.

 

En cuanto al calzado con tacón alto hay una clara asociación con la aparición de juanetes, dolor y lesiones en todo el primer dedo (incluyendo no sólo lo que se ve sino también la parte que sigue al dedo propiamente dicho llamado metatarsiano). Sin embargo no se ha encontrado evidencia de que favorezcan la aparición de artrosis.

Todo esto queda reflejado en este estudio del BMJ, una importante publicación médica, donde además de lo comentado se transmite la preocupación sobre el uso de zapato de tacón alto en ciertos trabajos y actos sociales así como el acceso de los niños a los mismos. Le dedicaremos un post más adelante a esto del calzado y la salud, muy interesante para aquellas mujeres que usan zapato de tacón alto a diario. No os lo perdáis.

Pero los juanetes no sólo se desarrollan en las personas que usan zapatos, como hacemos en nuestra sociedad occidental. Los juanetes también se han encontrado en poblaciones o tribus que no usan zapatos. En estos casos entrarían en juego el resto de factores (genéticos y ambientales). Pero incluso en la poblaciones que no usan zapatos sigue siendo más frecuentes en las mujeres. Nos tocó. Habrá que ver si podemos modificar esto en un futuro o tenemos que aprender a manejarlo (prevenirlo si es posible). Yo por lo pronto mantengo los tacones aparcados, sólo para ocasiones muy especiales.

 

¿Qué consecuencias puedo tener si tengo juanetes?

 

.Deformidad estética del pie, callos (lo que dije antes, pies feos) y problemas con el calzado. Cuando el pie se deforma mucho a causa de los juanetes puede costar trabajo encontrar un zapato adecuado, por el ancho de horma, por ejemplo.

 

.Afectación de la piel que rodea al bulto, volviéndola muy sensible al roce, por tanto dolor molesto que puede hacer que algunas personas se vuelvan más sedentarias al no poder caminar sin molestias.

 

.Alteraciones cuando caminas. ¿Has probado a caminar con los zapatos intercambiados o con chinchetas clavadas en las zonas de apoyo o roce de tus pies? Seguro que tu marcha no es muy elegante y te aseguro que al cabo de un tiempo te dolerá todo: piernas rodillas, espalda,…es decir, no solo dolor en los pies. El pie puede ser origen de dolor osteomuscular a distancia, así que cuando te duela la espalda, por ejemplo, habla de tus juanetes con tu traumatólogo. Podría pasar que no se deba a ese disco degenerado o protrusión que te ha salido en la resonancia magnética sino que su origen esté en el pie.

 

Todavía los estudios no dejan claro algunas cosas, como su relación con la distribución de las cargas y la artrosis, como ya comenté, pero sí hay evidencia de que la deformidad en el pie altera el equilibrio sobre todo cuando se camina por superficies irregulares y particularmente en la persona anciana, lo que es muy importante ya que puede aumentar las probabilidades de caídas con sus consecuencias (fractura de cadera, traumatismo con hemorragia craneal, etc.).

 

¿Cómo se diagnostican?

 

Son fáciles de reconocer por el aspecto que presentan los pies. Pero se suelen pedir unas radiografías. Estas nos sirven para medir una serie de ángulos y para valorar la formula metatarsal, la forma de tu pie por dentro. Con todo esto podemos establecer la severidad del juanete y nos servirá de guía para la cirugía. Pero esta información la encontrarás en la entrada correspondiente a la cirugía del juanete, en el siguiente post.

 

Y si al final tengo juanetes, ¿de qué tratamientos dispongo?

 

Se han descrito numerosos tratamientos y en general existe poca evidencia,  pero lo razonable es intentar los tratamientos conservadores y sólo si tu dolor es invalidante y no cede con estos, debes comentar con tu cirujano del pie, traumatólogo/podólogo la posibilidad de cirugía.

Entre los tratamientos no quirúrgicos podemos ver:

 

  1. Las modificaciones del calzado, como comentamos más arriba. Debes buscar el calzado adecuado con horma ancha y sin tacón. Si tus pies están muy deformados por los juanetes lo ideal es que acudas a un buen PODÓLOGO. Puede que te aconseje algún tipo de calzado concreto con alguna modificación bajo el primer dedo para acomodarlo mejor y frenar la progresión de la deformidad.

Aquí quiero aclarar una cosa. En general los traumatólogos hemos indicado siempre un zapato con una pequeña cuña en el talón. Es cierto que el conocimiento sobre el pie ha estado muchos años (y sigue estando para muchos) obsoleto o anticuado. El zapato ideal no tiene ninguna elevación en el talón. De hecho, lo mejor es caminar descalzo, pero hay que ser realistas, en nuestra sociedad necesitamos usar zapatos. Lo que ocurre es que si llevas toda tu vida usando zapatos con cierta elevación del talón o usando tacones en el caso de muchas mujeres, pasar de esto a un zapato plano no es bien tolerado por tu cuerpo. Aquí el porqué de dejar un poco de tacón. Creo que está aclarado.

  1. Plantillas para ayudar en una correcta alineación del pie y tobillo. Muy importante esto de la alineación por lo que comentábamos de los dolores a distancia. Se trata de hacer plantillas personalizadas. Con ellas se pretende que las articulaciones mantengan su función y mejorar el dolor. Pero deben ser una buenas plantillas. Es importante que comentes con tu podólogo con qué tipo de calzado vas a usarlas habitualmente, porque el calzado puede influir en la posición de las articulaciones y en que no estés cómodo. Tándem plantilla-zapato.

 

En los pacientes con artritis reumatoide, donde son frecuentes los juanetes, las plantillas ha demostrado prevenir la progresión de la deformidad en algunos estudios, al menos en varones. Pero recordad que los juanetes son más frecuentes en mujeres, por lo que los resultados son limitados. También parece que existe una pequeña mejoría con respecto a los pacientes que no se tratan con plantillas en cuanto a disfunción, dolor…, pero no son mantenidas en el tiempo. Prometedor, pero habrá que seguir investigando.

 

  1. Férulas nocturnas o sistemas para mantener el pie en una posición concreta mientras duermes. Lo más usado es el separador de dedos entre dedo gordo y segundo dedo del pie y sobre este tema hay poca evidencia. (En algunos estudios se muestran reducción del dolor con el uso de férula nocturna con respecto al separador. En otros, que el separador es menos efectivo que los ejercicios, pero en general, la diferencia es muy baja o no clínicamente significativas. Mi opinión: si crees que puedes tolerarlas bien, pruébalas. 

 

  1. Estiramientos  y/o manipulaciones. Los estudios sobre este tipo de tratamientos siguen siendo muy pobres, pero por sentido común a nadie le va a venir mal los estiramientos de un pie aprisionado (y es muy placentero, por cierto) o las manipulaciones por parte de un fisioterapeuta/osteópata. De hecho, en algunos estudios sí se evidencia la reducción del dolor a corto plazo con las manipulaciones. Y los estiramientos los puedes hacer en casa a diario. De hecho deberíamos hacerlos todos por la salud de nuestros pies, con o sin juanetes. Por eso, si quieres algo más fácil, sólo tienes que entrelazar los dedos de tus manos a los de tus pies para abrir los espacios y separar los dedos, fundamentalmente el primero. Puedes flexionar el tobillo y los dedos hacia arriba y atrás, con la ayuda de tus manos. Y otra cosa que puedes hacer es colocar una pequeña goma elástica enlazando los dos dedos gordos de sendos pies y separarlos del resto de los dedos. Unos minutos al día después de la ducha y listo. Fácil, ¿no?

    Los tres ejercicios básicos de MQP para mantener lejos los juanetes

Entrelaza los dedos y abre los espacios.

Flexiona tu tobillo y tus dedos hacia atrás y arriba

Separa los dedos gordos con la ayuda de una goma elástica

  1. Parches para proteger el bunion del roce y así limitar el dolor.

  1. Una pastillas para cuando no puedas más, como paracetamol, pero no abuses. Como alternativa, la Caléndula (planta) parece que ha reducido la inflamación y el dolor en algunos estudios (estudio). El método de aplicación puede ser engorroso pero es cuestión de la tolerancia y paciencia de cada uno.

Si con estos tratamientos no te alivias y el dolor y la incapacidad son muy importantes habla con tu cirujano. La cirugía sería la alternativa terapéutica.

 

Mi resumen:

  • Realiza estiramientos en casa (los 3 básicos de MQP).

  • Evita el calzado estrecho y con tacón alto.

  • Si llevas toda tu vida con zapatos de tacón no te pases bruscamente al zapato plano.

  • Usa el calzado con menor tacón que toleres (va también para los hombres).

  • Si tienes dudas sobre cómo hacerlo, consulta a tu podólogo de confianza.

  • Prueba los tratamientos conservadores siempre concienzudamente antes de plantearte una cirugía.

  • Nunca te operes un juanete sólo por estética (si no te duele).

  • Si tu dolor es invalidante acude a tu cirujano del pie.

  • Pero sobre todo: ¡mima tus pies! Son únicos.

 

 Por Dra. Irene Sánchez de MásQuePastillas.com

¡Suscríbete y recibe sin compromiso las notificaciones de mis próximas entradas!

Suscríbete a MQP ahora !!

2 comentarios

  1. Anestesista amiga 19/09/2018 20:52 - Responder

    Hola, me ha llamado la atención el detalle que mencionas de llevar zapato plano. Por mi altura, rara vez llevo zapato de tacón y cuando me voy a comprar zapatos, me para mucho el hecho de que sean completamente planos, porque siempre he creído que era necesaria al menos una cuña de 2 centímetros. Con lo que cuentas, puedo seguir llevando zapatos sin cuña, no?
    Por otro lado felicitarte por tu blog, me parece muy interesante y a pesar de la cantidad de informacion a la que tenemos acceso se agradece, aquella que tenga su base cientifica.Gracias

    • Dra. Irene Sánchez 19/09/2018 22:13 - Responder

      Muchas gracias, querida amiga.
      Pues sí, es cierto, el zapato plano es más sano que cualquiera que tenga algo de tacón, para empezar, porque cambia el centro de gravedad y eso a la larga puede estar asociado con problemas en los pies, como ya has visto, pero también en el suelo pélvico e incluso facilita la osteoporosis.
      Lo que siempre hay que tener en cuenta son las progresiones. Tampoco pasa nada por ponerse tacón en ocasiones especiales.
      Todo esto lo abordaré en un nuevo artículo sobre calzado y salud.

      Ya es un placer trabajar contigo, así que ha sido una grata sorpresa verte por aquí.
      Un abrazo.

Deja tu comentario

Usamos cookies para mejorar la experiencia del usuario y para estadísticas del tráfico. Al continuar navegando entendemos que Vd. lo consiente   Estoy de acuerdo