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12 consejos para que no te líen con tu dolor de hombro

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12 consejos para que no te líen con tu dolor de hombro

2019-05-03T12:17:06+00:0003/May/19|Diagnósticos|Sin comentarios

12 consejos prácticos para que no te líen con tu dolor de hombro

 

En el post anterior resumimos las causas posibles de dolor de hombro. Las más habituales. El hombro todavía encierra muchos misterios y es lugar de asiento de dolor crónico. Si no, que le pregunten a las personas que padecen Fibromialgia.

 

El dolor de hombro es el gran simulador. Muchas causas diferentes pueden dar dolor de hombro, como un infarto, un tumor o una infección en otra parte del cuerpo . De ahí la importancia de un buen diagnóstico. Y mi primer consejo,

 

Consejo nº 1: huye de quién reduce todo tu dolor a su área de conocimiento.

 

Se supone que cuando llegas a la consulta de un especialista, por ejemplo el traumatólogo, tu dolor ya debería estar lo suficientemente filtrado. Pero esto no pasa muchas veces. Problema. El médico que te va a ver se centra en las posibles causas relacionadas con su especialidad porque asume que este recorrido se ha hecho correctamente.

Esto también pasa con fisioterapeutas, reumatólogos etc,.

Asumir que la cadena funciona perfectamente es un error. O pensar que lo que le ocurre a una persona tiene que explicarse forzosamente con algo que conoces, también es un error. Y es que hay un dicho que dice

 

Sólo se diagnostica lo que se conoce

 

Tampoco se puede pretender que el traumatólogo conozca y trate abcesos subfrénicos o el fisoterapeuta el tumor de Pancoast, posibles causa de dolor de hombro, raras pero posibles.

Lo que si recomiendo es que vayas a un profesional con cierto bagaje y amplitud de miras.

Huye de quien lo trata todo siempre igual. Sean pastillas, las mismas técnicas manuales, el mismo aparataje o la misma cirugía para todo. Pueden meter la pata hasta el fondo.

Lo ideal es una unidad multidisciplinar, es decir, médicos, fisioterapeutas, cirujanos, preparadores físicos, etc. trabajando conjuntamente en un mismo problema. Este es el cambio de paradigma que debe tener nuestra Medicina.

 

Pero volviendo a lo que importa. A ti te duele el hombro y no lo soportas más. No te deja vivir y no mejoras.

Si recuerdas la tabla del anterior post, el origen del dolor de hombro propiamente dicho que no viene de otras regiones, el 90% del dolor de hombro, se debe a problemas relacionados con las partes blandas (músculos, ligamentos, etc).

Conociendo este dato, vamos a simplificarlo para hacerlo más práctico:

Te duele el hombro y no te deja levantar el /los brazos por encima de la cabeza sin un dolor tremendo. No te deja dormir. Es el Síndrome de pinzamiento del hombro, “impingement”, síndrome subacromial o síndrome de hombro doloroso.

Unos te hablan de pastillas, otros de infiltraciones, otros de cirugía inmediata y tú estás hecho un lío. Mientras, el dolor sigue y tu vida no. Necesitas un plan.

 

 

Mi plan basado en la evidencia actual y mi opinión:

La cuestión es que la evidencia sobre el manejo del síndrome de hombro doloroso  es más bien poca.

El síndrome de hombro doloroso es una condición que no se refiere a una lesión concreta del hombro, sino a un conjunto de síntomas.

En algunas personas se provoca un pinzamiento de los músculos por los huesos cuando se levanta el brazo y eso les provoca el dolor y la limitación, por eso se le llama también IMPINGEMENT o pinzamiento.

Pero en general se suele decir que este síndrome ocurre por una evolución en el “desgaste” de nuestros tejidos en el hombro. Este desgaste evoluciona según la edad del siguiente modo:

 

1º estadio: suele aparecer en menores de 25 años. Se ve inflamación y edema de las partes blandas. Dolor sin afectación importante del movimiento.

 

2º estadio: entre los 25 y 40 años. Aquí los tendones de los músculos más importantes del hombro (el manguito rotador) están más afectados. Aparece tendinopatía (daños en el tendón).

 

3º estadio: ya en mayores de 40 años. En esta fase aparecen las roturas del manguito y del tendón del bíceps, incluso se afecta el hueso. En grados avanzados no hay manguito, no hay músculo.

 

Es evidente que las edades son aproximadas. Del mismo modo hay que considerar esto como una referencia. Influyen varios factores. Son muy importantes.

 

 

¿Pero entonces por qué duele el hombro?

 

Pues básicamente por nuestra forma de vida moderna. Estamos sentados con los brazos adelante y abajo, conduciendo, mirando móviles, ordenadores o trabajando con las manos sobre una mesa.

 

Los músculos de delante trabajan mucho y los de detrás nada. Estos se elongan demasiado y nuestras escápulas (paletillas u omoplatos ) se adelantan, aletean, la capsula del hombro se acorta y se hace rígida por delante. Así no puedes estirar bien los hombros hacia atrás.

 

Estamos condenándonos a mirar hacia abajo por nuestra forma de vida.

 

Si esto se valora bien en una exploración junto con los factores de riesgo que tengas, se podrá trazar el mejor plan para que mejores.

Si además un estudio de imagen como radiografía o ecografía nos cuenta cuánto “desgastado” está tu hombro podemos hacernos una idea más global de cómo está. Pero no siempre hace falta ni una radiografía ni una resonancia. Recuérdalo. La elección de la prueba depende también de varios factores y no hay consenso. La suma de una buena exploración y la elección de la correcta prueba de imagen en función de tus factores (edad, antecedentes personales como diabetes, etc…) es lo mejor.

 

Consejo nº 2: busca un buen diagnóstico. Busca un buen médico que descarte problemas graves y defina tu dolor.

 

Un buen diagnóstico hará que el tratamiento se enfoque mejor y sea más efectivo.

El dolor de hombro afecta también a la zona del cuello y la zona alta de la espalda. Por eso hay que saber qué es lo que estamos tratando. Por supuesto tu médico debe haber pensado ya en otras causas menos frecuentes. De ahí la importancia de un buen diagnóstico.

 

Consejo nº 3: tu fisioterapeuta de confianza podrá ayudarte en la mayoría de los dolores de hombro una vez que tengas un buen diagnóstico. Busca un buen fisioterapeuta.

 

Te adelanto que a día de hoy no hay un consenso cerrado sobre qué es mejor, cuándo es mejor y a qué edad es mejor. Sí te puedo adelantar que parece mejor dejar a un lado la cirugía en el Síndrome de impingement del hombro.

Recuerda: la cirugía está para cosas gordas o como último recurso siempre que tu problema no sea emergente.

En un estudio reciente se ha comprobado que la cirugía de descompresión mejoraba a todo el mundo, los que tenían un verdadero atrapamiento (pinzamiento) y los que no. Es decir, se ha visto que hay efecto placebo.

 

 

La cirugía de descompresión no produce ningún beneficio clínico comparado con la cirugía “falsa”. Por tanto,

Consejo nº 4: olvida la cirugía descompresiva y comienza un buen programa de rehabilitación.

 

Hay varios tipos de cirugía. Estoy hablando de la cirugía descompresiva, es decir, la que se suele emplear en los estadios iniciales para ampliar el espacio donde está atrapado el manguito rotador. Cuando existe una rotura del manguito (estadios más avanzados) puede que tengamos que plantearnos la cirugía en ciertas situaciones. Pero en principio dejamos la cirugía aparcada.

Con un nivel de recomendación moderado, se ha visto que es mejor un programa individualizado cuando tienes una rotura del manguito rotador.

 

Consejo nº 5: mejorarás más si buscas un programa de rehabilitación individualizado. Ejercicios o técnicas que se adapten a tu problema concreto.

Mejor que un programa estándar para un grupo.

 

Lo que no se sabe todavía es cuándo es mejor empezarlo, qué ejercicios son los mejores para este programa o el tiempo que hay que esperar para valorar si merece una cirugía en caso de que todo vaya mal.

En general, es mejor empezarlo cuanto antes y como término medio esperar unos 3 meses hasta valorar cirugía.

 

 

Y ¿qué hago con el dolor mientras?

Yo siempre digo que las pastillas (los analgésicos) sólo sirven para aliviar, si es que sirven, y no modifican nada tu problema. Por eso no puede ser lo fundamental en tu tratamiento sino una parte del mismo.

Sin duda el manejo del dolor es lo más importante. Después de todo vas al médico por que te duele el hombro. Pero el enfoque tradicional – e interesado- basado fundamentalmente en pastillas no es lo mejor para ti. De hecho el nivel de recomendación en cuanto a fármacos es pobre.

En los estadios iniciales tu dolor puede eliminarse con cualquier analgésico en pocos días.  Incluso sin pastillas.

En los estadios más avanzados donde aparecen roturas del manguito con limitación del movimiento puede que sea más difícil su manejo.

 

Consejo nº 6: No existe una terapia farmacológica definitiva para las roturas del manguito rotador. Si quieres, usa los antiinflamatorios habituales a corto plazo, no más de 3-4 semanas, pero debes ir a un fisioterapeuta. Las pastillas no mejoran la función.

 

Alternativas que puedes usar pero que tienen en general evidencia débil (estudio):

TENS. Evidencia débil.

ULTRASONIDOS. La evidencia dice que no funcionan.

LÁSER. Como terapia asilada mejora. Combinada no tiene beneficios adicionales.

ACUPUNTURA. Alguna evidencia sugiere que mejora en combinación con terapia física.

ONDAS DE CHOQUE EXTRACORPÓREAS. Sólo en aquellos que tienen calcificaciones se ha visto un beneficio adicional.

 

¿Y las infiltraciones?

La recomendación para las infiltraciones es moderada, pero debes saber que los glucocorticoides y los anestésicos locales tienen efectos dañinos en los tendones, por lo que no se debe abusar ni poner a cualquier edad, en mi opinión.

Si pueden ser muy agradecidas en personas de mediana edad con trabajos de esfuerzo con un dolor incapacitante, pero siempre atendiendo a sus limitaciones.

Por el momento, no hay pruebas de que se deban usar inyecciones de PRP en pacientes con desgarro parcial o completo de los tendones del manguito rotador. Se ponen para reducir el dolor pero se necesitan estudios mayores para completar la evidencia de su eficacia. Es una opción bastante segura pero es cara considerando la eficacia que tiene.

 

Consejo nº 7: las inyecciones de corticosteroides y los antiinflamatorios tienen efectos similares a corto plazo. Si decides infiltrarte, que sea después de haber probado otras cosas menos agresivas que no te han servido, que no esté contraidicado y preferiblemente asociado a una correcta rehabilitación. No  recomiendo en jóvenes las de esteroides. La opción del PRP puede aliviar tu dolor pero faltan estudios que apoyen su eficacia.

 

¿Y la cirugía?

Ya te he contado lo que dice la evidencia para recomendar la cirugía descompresiva (hacer espacio para que no se pince el hombro). Pero hay veces en las que se llega a la cirugía.

En el caso de rotura, no es fácil decidir el tratamiento quirúrgico más apropiado para los desgarros del manguito rotador. Es un argumento confuso y discutido todavía.

El resultado depende de diferentes factores, como la edad, el sexo, la duración de los síntomas, entre otros.

Consejo nº 8: si sigue el dolor y la limitación pese a la fisioterapia acude a tu cirujano, pero que sea traumatólogo especialista en hombro. Te recomiendo que sea alguien con experiencia.

Si llegas a la cirugía es porque el dolor no ha cedido de ninguna de las formas.

Se ha comprobado que las grandes roturas del manguito favorecen el dolor y que el húmero ascienda y choque con el hueso que le hace de techo. Se deteriora el movimiento.

La idea de la cirugía es reducir el dolor, reparar y evitar ese ascenso del húmero que provocaría un rozamiento hueso con hueso para que no progrese la pérdida de la función del hombro.

Pero los factores que influyen en esto son muchos y aquí sí es importante el estado en el que esté tu hombro (los del principio) y el grado de rotura así como otros aspectos de tu vida.

 

Consejo nº 9: si no mejoras y te planteas cirugía llega a un consenso con tu cirujano. Lo que sea mejor en tu caso. Preguntas las dudas. Pero apuesta siempre por una correcta rehabilitación. Incluso aunque la elección sea la cirugía.

 

Aunque,

Consejo nº 10: si tu hombro lo permite, tu demanda no es muy grande y el dolor es soportable, no te operes. Haz revisiones con tu cirujano del hombro y continúa con una actividad física adecuada.

 

Esto dependerá de tu edad, de lo que hagas, de TU ADAPTACIÓN. Eso es. No necesariamente tienes que estar como una pera para vivir tu vida bien. No tienes que tener el hombro de los lanzadores de Baseball.

Todo depende de lo que te exija tu día a día.

 

De hecho en una revisión sistemática y metaánalisis (estudio) se vio que la historia natural de los pacientes con desgarros del manguito de los rotadores es mejorar con el tiempo, ya sea tratado de forma operativa o no operativa.

Mi consejo es que te hagas revisiones para controlar la evolución y mantengas un hombro equilibrado para tus actividades diarias. Si va mal, se estudia  si la opción de la cirugía te conviene y punto.

 

¿Cirugía abierta (mini-open) o artroscopia?

No hay evidencia de momento que haga inclinarse más hacia una técnica u otra. Los resultados y las posibles complicaciones son los mismos para las dos.

Tampoco voy a explicaros aquí si es mejor la cirugía con anclajes, con sutura directa u otros tipos de técnicas porque no te aportarán nada.

No hay una recomendación fuerte ni moderada en ninguna técnica sobre otra. Si llegara el caso, que te lo explique tu cirujano. Entonces llega a un acuerdo.

Lo que sí te viene bien es ir a la cirugía lo mejor posible, es decir, la rehabilitación previa aunque termines operándote. Es beneficiosa. Hará que te recuperes mejor y los tejidos a operar estarán mejor. Mejor para el paciente y para el cirujano.

 

 

Practicas deporte y te has operado ¿Cuándo volver a la práctica deportiva?

Hay dos fases de recuperación. La primera consiste en recuperar tu función para actividades cotidianas. La segunda fase consiste en el retorno a la actividad deportiva.

No hay mucha evidencia todavía sobre qué es lo mejor. Hay que hacer:

  • Recuperación de la propiocepción y la coordinación en los deportes específicos.
  • Reajuste metabólico específico.
  • Recuperación de la resistencia (máximo, explosivo, elástico, resistente).

Consejo nº 11: si quieres volver a la práctica deportiva sigue las recomendaciones de tu preparador físico.

Él/ella te recomendará protocolos y progresiones adecuadas a tu estado. Lo ideal es trabajarlo con tu cirujano (traumatólogo) y tu fisioterapeuta en conjunto. Así triunfas seguro.

 

Dolor de hombro. El manejo olvidado

El dolor de hombro es misterioso y todavía no lo conocemos bien.

Tampoco es lo mismo que te duela por un golpe o traumatismo de otra categoría a que te duela poco a poco cada vez más sin haber sufrido ningún accidente.

También influye tu edad (y otros) y nada tiene que ver si el dolor es agudo a si es crónico.

Ya te conté en este artículo que se habían descubierto mecanismos similares en el dolor crónico de hombro y la Fibromialgia.

Aunque el hombro no es mi ocupación principal actual, yo personalmente creo que hay que conocer muy bien cómo funciona ese dolor y cómo lo procesa cada persona concreta que lo padece.

Empleo bastante tiempo en este aspecto y aconsejo pautas para que la persona que lo padece lo maneje.

 

Consejo nº 12: busca asesoramiento para que conozcas y auto-administres tu dolor. No me refiero a pastillas, ni masajes , ni que te hagan nada. Lo harás tú.

 

El problema es que la mayoría de los profesionales de la salud no conocen cómo funcionan algunos tipos de dolor. Los que más, los fisioterapeutas, aunque no todos. Luego están los médicos que vamos en esta línea, pero no somos los suficientes.

 

¿Y la acupuntura?

Ya sabes mi opinión al respecto (artículo).

 

En resumen:

Si te duele el hombro, busca un diagnóstico bueno, toma analgésicos durante pocos días-mejor- o semanas (no más de 3-4) y acude a un fisioterapeuta. Emplea esfuerzo y tiempo con él/ella. Consulta con tu médico de familia/traumatólogo/rehabilitador/reumatólogo cómo puedes manejar el dolor de otra forma. También haz esto con tu fisioterapeuta.

Si el dolor no cede y te planteas una infiltración, comenta con tu médico si es aconsejable. No te recomiendo las de glucocorticoides y anestésicos si eres joven y puedes sobrellevar el dolor. Usa otros métodos como alternativa.

Mientras, si crees que la acupuntura puede ayudarte, pruébala.

Si pasado un tiempo ( no está definido, pero unos 3 meses) no mejoras, acude a un buen cirujano traumatólogo especialista en hombro. Háblalo y valorad si te merece esa cirugía, los riesgos que corres y beneficios.

Si te operas, trabaja bien la recuperación después.

Si quieres volver al deporte o aprender a corregir tu cuerpo (postura) aunque no te operes y no te duela o aunque no practiques ningún deporte concreto, acude a tu preparador físico para reducir las posibilidades de que te vuelva a pasar.

Sobre si debes poner tu brazo en cabestrillo o usar frío también he hablado de eso en otro artículo. Tampoco te vas a morir si lo usas pocos días (muy pocos) y cuando no lo soportes. Pero no cedas. No debes dejar el hombro quieto mucho tiempo.

 

Estos son mis consejos sobre dolor de hombro por el momento. Dará que hablar y seguro habrá que modificar posturas en el futuro. Pero mientras, espero que te sirvan.

En próximas entradas hablaremos con otros profesionales. Te traeré ejercicios y pautas para empezar desde casa a controlar tu hombro y que él no te controle a ti.

 

Por Dra Irene Sánchez de MasQuePastillas

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